Tiempo de disfrutar las pequeñas cosas

yapa23ene

¿En qué invierte usted su tiempo? ¿Cuántos años hace que empezó su primera dieta? ¿Dedica tiempo a caminar o jugar con su hijo?

“Un profesor delante de su clase de filosofía tomó un frasco grande y vacío de mayonesa y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Luego preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Los estudiantes dijeron que sí.

“Entonces el profesor tomó una caja llena de bolitas y la vació dentro del frasco de mayonesa. Las bolitas llenaron los espacios libres entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno; ellos volvieron a decir que sí.
“Luego el profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. La arena se coló por todos los espacios vacíos. Cuando el profesor preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno, los estudiantes respondieron con un sí enérgico. El profesor enseguida agregó dos tazas de café al contenido del frasco. Los estudiantes rieron.

“Cuando la risa se apagó, el profesor dijo: Las bolitas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el auto. La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas. Si pusiéramos la arena en el frasco primero, no habría espacio para las bolitas ni para las pelotas de golf.

Lo mismo ocurre con la vida. Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes, que son cruciales para nuestra felicidad, como jugar con nuestros hijos, sobrinos o nietos, tomarnos tiempo para ir al médico, salir a cenar en pareja, practicar un deporte o un hobbie. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa o lavar el auto. Ocúpense primero de las pelotas de golf, de las cosas que realmente importan. Establezcan sus prioridades, el resto es sólo aren¨.

“Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó qué representaba el café. El profesor sonrió: .

Y por casa…

¿Usted es de los que necesitan un día de 25 horas? Tranquilo… con 24 es suficiente si usa el tiempo a su favor. La vida consiste en la inversión de tiempo, un recurso escaso que es, además, irremplazable e irreversible. Existen pocas cosas tan importantes como aprender a ahorrar tiempo para poder hacer todo aquello que aumente su sensación de bienestar. Para priorizar, como dice la historia, las pelotas de golf. Esto es posible si se maneja con inteligencia. ¿Pensó cuántas veces “pierde” tiempo? ¿En qué situaciones cotidianas acostumbra invertir ese bien tan preciado? ¿Qué cantidad de arena -cosas menores a las que le asigna erróneamente un tiempo precioso- llena sus días?
Si es de los que postergan, no delegan ni organizan sus metas con objetivos claros, seguramente la tarea de aprovechar mejor su tiempo le parezca tan grande que no sepa por dónde comenzar. En este caso, empiece por cualquier parte, siempre podrá cambiarlo más adelante. Recuerde que la inspiración llega después de empezar, no antes. Procure hacer el problema a un lado durante una semana, consulte a otros, vea cómo se organizan. A veces, ver de qué modo otros disfrutan de su tiempo puede ayudarlo a evaluar nuevos enfoques, puntos de vista que no hubiera tenido en cuenta, y jerarquizar lo importante.

También puede ocurrir que no quiera disponer de tiempo de ocio por no saber qué hacer. Es el caso de quienes no tienen hobbies, o no quieren pensar ni cuestionarse su vida actual o pasada. Aquí surgen preguntas inevitables: ¿registra cuántos años hace que comenzó la primera dieta?, ¿nota el tiempo que perdió en hacer y deshacer lo mismo?, ¿registra el poco tiempo que se toma para su almuerzo, para hacer una caminata o simplemente para jugar con sus hijos o nietos?

Si delega en quienes pueden ayudarlo (su médico, su terapeuta, su nutricionista, su pareja, su compañero de trabajo, incluso en sus hijos a medida que crecen), si registra el tiempo vivido y lo que le falta vivir, si acepta los límites del tiempo y deja de perderlo en quejarse sin actuar, probablemente el resultado final será el bienestar físico y emocional, acompañado de sobriedad y tiempo libre.

¿Le parece una buena idea ponerlo en práctica a partir de ahora? Anote un listado de sus pelotas de golf (las cosas que dan sentido a su vida), de las bolitas (cosas importantes pero no vitales), y de la arena (pequeñeces que le roban tiempo que podría usar mejor simplemente delegando, pidiendo ayuda o planificando). Actúe en base a esa lista. Dedique durante la semana todo el tiempo posible a lo que lo hace sentir bien sin olvidar tomarse un café con algún amigo.

Su tiempo, mi tiempo, nuestro tiempo es hoy… ¡y verdaderamente es oro!

Prof. Dr. Alberto Cormillot

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