¿Quién dijo que cuidarse es comer menos?

yapa06FEB
La ensalada y la volumetría

En los asados, las reuniones familiares o con amigos y en fiestas, por supuesto, solemos preocuparnos más por el plato principal que por las ensaladas, consideradas muchas veces simplemente un “acompañamiento”.

Es que con tanto para comer y tan rico…¿para qué perder el tiempo con los vegetales? Gran error. Las ensaladas son una de las claves para disfrutar del asado o de cualquier otra comida potente de atenuar el exceso de calorías. Para entender porqué primero demos un ejemplo.

¿Qué pesa más…un kilo de algodón o un kilo de plomo? La pregunta decoloca a más de un distraído tiene respuesta obvia: el peso es el mismo. Ahora bien, si quiéramos hacer la prueba en una de esas balanzas de platillos que se usan para comparar el peso de dos objetos (como la que sostiene la estatua de la justicia con sus ojos vendados) nos encontraríamos con el algodón a un lado de la balanza y, del otro lado, el plomo. Como pesan lo mismo (1 kg) los platillos están en equilibrio. ¿Pero cuánto algodón y cuánto plomo se necesitan para lograr el equilibrio? Evidentemente, necesitaremos una cantidad enorme de algodón y relativamente escasa de plomo. El peso es el mismo, pero el volumen para alcanzarlo es muy diferente.

El plomo tiene mayor densidad que el algodón porque tiene más peso en el mismo volumen (por eso tenemos que agregar mucho más algodón para completar el kilo).
Algo similar puede aplicarse a los alimentos: imaginemos que la balanza no mide el peso sino las calorías. En esta balanza, el algodón representa 100 calorías de la lechuga y el plomo 100 calorías de chorizo. Si bien los dos tienen las mismas calorías, la diferencia de volumen va a ser similar a la que se observa entre el algodón y el plomo.. Necesitaremos mucha más lechuga que chorizo para alcanzar las mismas calorías porque el chorizo tiene mayor densidad calórica que la lechuga.

Los vegetales y las frutas son alimentos de baja densidad calórica. Es decir que tienen menor cantidad de calorías por gramo que otros alimentos como las carnes grasas, los quesos, los aceites, la manteca y los snacks. Estos últimos son alimentos de alta densidad calórica, por lo que tienen más calorías por gramo.

Si un alimento tiene baja densidad calórica como la ensalada, las porciones más grandes (de mayor volumen) aportarán relativamente pocas calorías, por lo que podemos comer mucho volumen sin sumar muchas calorías. Si, en cambio, un alimento tiene densidad calórica alta como el chorizo, incluso una porción pequeña tendrá muchas calorías y, como ocupa menos espacio en el estómago, produce menor saciedad. Además, como visualmente nos parece que comimos poco, vamos a querer comer más. Pensemos en la lechuga como en una pelota de básquet y en el chorizo como en una de tenis. ¿Con cuál nos llevaríamos más?

Comer alimentos de baja densidad calórica ayuda a cuidarse con las comidas sin pasar hambre, ya que se puede incorporar más volumen de alimento sin pasarse en las calorías.
Si aplicamos “volumetría” en nuestras comidas podremos elegir porciones más pequeñas de los alimentos más calóricos y completar el plato con una suculenta ensalada de vegetales sin cremas ni aderezos ni salsas.

Al hacerlo, podremos comer más volumen, sentirnos más llenos e incorporar muchas menos calorías comiendo rico al igual que el resto de los comensales.

Dr Adrián Cormillot

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