“¡Para vos no pasan los años!”

yapa7sep

Lewis Wolpert nació en 1929. Es catedrático de biología aplicada a la medicina en el Departamento de Anatomía y Biología del desarrollo del Colegio Universitario de Londres. Reconocido mundialmente por su estudio de los embriones.

Motivado por su experiencia y conocimiento sobre biología celular, Wolpert recopiló todas las evidencias que lo asombraron en su propia búsqueda hacia el significado de “envejecer” en plena actividad a sus casi 86 años.

LOS MITOS. Para el biólogo hay ciertas creencias erróneas asociadas con el envejecimiento que impiden poner foco en todo lo que puede hacerse para disfrutar de más y mejores años.
Algunas de las que menciona en su libro, son:

  1. La vejez, mata. No existe ninguna evidencia de esto. Llegar a viejo no es una enfermedad sino el resultado de un proceso y, como tal, dependerá del camino que cada persona recorra. “Envejecemos por el uso y el desgaste, en una manera no muy distinta a la de cualquier otra máquina”, afirma Wolpert. Por eso, aunque con los años se presenta una incapacidad del organismo para luchar contra distintas afecciones, el autor explica que durante toda la vida se van acumulando daños en las células y el mecanismo de reparación de estas averías se debilita con el tiempo favoreciendo los achaques.
  2. Los genes son determinantes. Pasar de una esperanza de vida de 25 años a 80 en solo dos siglos es el resultado de los avances en medicina y salubridad más que a los descubrimientos en el proceso de envejecer. Se sabe, por ejemplo, de personas con una versión de ciertos genes como el llamado Peter Pan, que viven más que aquellos que no la tienen. Sin embargo, aunque la longevidad tiene una estrecha relación con los genes, si mira su árbol genealógico y las noticias no son buenas, no se alarme: la meta es llegar a viejo sin achaques (o con la menor cantidad de achaques posible), y eso tiene más que que ver con sus acciones que con la genética.
  3. La mente se debilita. Es cierto que ciertas capacidades disminuyen porque las personas mayores olvidan más y se vuelven más lentas. Pero el conocimiento adquirido permanece intacto por lo cual una de las grandes ventajas de envejecer es la sabiduría y experiencia acumuladas. En consecuencia, los mayores son mejores para comprender preguntas y detectar cosas absurdas, así como para atender tareas complejas.
  4. La depresión viene de la mano de la vejez. Esto tampoco es cierto. De hecho, esta enfermedad se presenta con mayor frecuencia alrededor de los 45 años que después de los 70.
  5. La felicidad es cosa de jóvenes. Aunque muchos creen que es esquiva en la vejez, la felicidad (entendida como una sensación de bienestar y plenitud propia de cada persona) tiene su pico máximo a los 74 años. Esto se debe a que las personas tienen menos eventos estresantes en el trabajo y menos conflictos, como así también sienten menos necesidad de agradar a los demás a medida que pasan los años, todo lo cual quita un gran peso de encima y mejora la calidad de vida.Además, en comparación con los jóvenes que tienen metas muy amplias, las personas mayores logran estrechar sus objetivos y volverlos más significativos y concretos.
  6. Con la vejez se pierde la habilidad para el trabajo. Según Wolpert, los estudios muestran reiteradamente que no hay diferencias significativas entre los jóvenes y los mayores respecto de sus habilidades para resolver tareas.
  7. Pasados los 65, la persona es “vieja”. La percepción de la vejez determina en alto grado la expectativa de vida de una persona. Quienes de jóvenes ven a la vejez como una pesadilla tienen, cuando viejos, más riesgo de infarto y otros problemas cardíacos. Por el contrario, quienes la ven con buenos ojos viven en promedio siete años más. Y aquellos que se sienten y se ven más jóvenes de lo que indica su cédula tienen mejor salud que los que se perciben más viejos. Por esto, muchos médicos utilizan la percepción de la edad y cómo luce la persona como indicadores de salud: verse jóvenes y saludables es una señal clara de que van a vivir más allá de los 70 años.

En suma, y a pesar de que el desgaste propio del envejecimiento es natural, nunca antes la humanidad había logrado vivir tanto. Cada vez son más los países donde la población mayor de 65 años supera a los menores de 16 años, situación que será común en un par de décadas.

Frente a esto, propone redefinir la clasificación que sitúa a la vejez como la “tercera edad”, ya que “en esa etapa los jubilados todavía gozan de muy buena salud y están muy activos socialmente”. Para ello propone una cuarta etapa a la que él llama “para vos no pasan los años”, haciendo referencia a la típica frase que las personas mayores intercambian entre sí cuando se encuentran después de mucho tiempo.

Por eso, si alguien conocido en la calle te dice ese piropo a cualquier edad, creele, disfrútalo y tené presente que vas por muy buen camino. Podes programar un envejecimiento pleno y saludable desde ahora.¿Cómo? Cuidando la manera en que vivis. Esta es la esencia de lo que cada vez compartimos desde news para ganar salud, sumar vitalidad a tus años y disfrutarlos plenamente y sin limitaciones

Hasta la próxima,
Prof. Dr. Alberto Cormillot

 

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