La mala calidad del sueño podría envejecer el cerebro

yapa30may

Cada vez hay más evidencias de que dormir mal podría tener efectos mucho peores que el malhumor. La cantidad y la calidad del sueño estaría relacionada con el deterioro mental y la enfermedad de Alzheimer, según sugieren cuatro estudios recientes.

Un estudio equiparó la falta o el exceso de sueño con dos años de envejecimiento del cerebro. Otro estudio distinto concluyó que las personas con apnea del sueño (interrupciones en la respiración durante el sueño) tienen el doble de probabilidades de desarrollar problemas leves de pensamiento o demencia en comparación con las personas que duermen sin problemas. Un tercer trabajo, en tanto, sugiere que la somnolencia diurna excesiva podría predecir menores habilidades de memoria y pensamiento (lo que se conoce como declive cognitivo) en las personas mayores.

Por su parte, el mayor de los estudios, que examinó datos sobre más de 15 mil mujeres en Estados Unidos, sugirió que las que dormían cinco horas o menos al día, o nueve o más horas al día, tenían un funcionamiento mental más bajo que las participantes que dormían siete horas al día. Un exceso o falta de sueño fue cognitivamente equivalente a envejecer dos años, según la investigación, que realizó un seguimiento de las mujeres durante 14 años a partir de la mediana edad.

El estudio también observó que las mujeres cuya duración de sueño cambiaba en dos horas o más al día a partir de la mediana edad tenían una peor función cerebral que las participantes sin cambios en la duración del sueño, un hallazgo que se sostuvo independientemente de la duración común de su sueño al inicio del estudio. Seguir estudiando el tipo de sueño parece ser una ruta para abordar la función cognitiva.

Científicos de la Universidad de California, en San Francisco, midieron la calidad del sueño de más de 1300 mujeres mayores de 75 años usando sensores y registros de los cambios físicos durante el sueño. Hallaron que las participantes con respiración afectada durante el sueño o apnea del sueño tenían más del doble de probabilidades de desarrollar deterioro cognitivo leve o demencia en un período de cinco años que las que no presentaban dichas afecciones. Las que tenían el mayor nivel de vigilia nocturna eran más propensas a tener peores puntuaciones en pruebas de fluidez verbal y cognición global.

En Francia, casi cinco mil personas mentalmente sanas mayores de 65 años fueron evaluadas cuatro veces en ocho años. Los investigadores observaron distintos aspectos del insomnio, y hallaron que la somnolencia diurna excesiva, reportada por el 18 por ciento de los participantes, aumentaba el riesgo de declive mental. No sucedió lo mismo con la dificultad para permanecer dormido.

Científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en St. Louis, obtuvieron muestras de sangre y líquido cefalorraquídeo de tres grupos de voluntarios (un grupo con demencia, otro grupo sano de la misma edad y un grupo más joven), durante 36 horas, y hallaron que los patrones diarios de sueño se relacionaban con los niveles de proteínas amiloideas. Esas proteínas se reconocen como un indicador de la enfermedad de Alzheimer.

Los investigadores no saben si los cambios en el sueño, como la apnea o las interrupciones, son señales o causas de un declive venidero. Si bien los expertos coinciden en que se necesita más trabajo sobre el tema, los estudios potencialmente preparan el camino para intervenciones del sueño que podrían mantener el deterioro mental a raya.

Fuente: HealthDay.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *