La actitud es clave para bajar de peso y mantenerte

yapa31ago

Pide lo que necesites, maneja las situaciones conflictivas, planifica comidas, anota objetivos y logros… Cómo actuar para alcanzar tus metas.

Alcanzar el peso que te propones será mucho más sencillo si practicas actitudes que refuercen tu motivación y realimenten tus ganas de verte mejor. Actitudes que faciliten ver las situaciones con una nueva mirada, que te permitan actuar diferente e incorporar hábitos más convenientes.

Sos el dueño de adoptar las actitudes que necesites para ir hacia tu meta propuesta. No dejes de elegir. Y elige aquello que sea bueno para tu objetivo de bajar de peso.

Algunas ideas que puedes adoptar:

* Ensaya cómo ser asertivo en alguna situación conflictiva.

¿Qué es la asertividad? Ser amable sin perder de vista sus necesidades . Por ejemplo, si siempre que vas de visita a la casa de determinada persona comes torta para no ofender a tu anfitriona, propónete responder con firmeza, simpatía, sin fijar la vista en la comida y mirando a los ojos del interlocutor: “Te agradezco, sé que la preparaste con todo tu cariño y que querés lo mejor para mí. En este momento, lo mejor para mí es cuidar mi alimentación porque…(aquí completas a voluntad: tengo el colesterol alto, tengo diarrea, me duele el estómago, etcétera)”. Para lograr mayor convicción, a modo de ensayo hace una representación mental anticipada de cómo será la situación.

* Registra cómo comen otras personas.

Observar tanto a gordos como a delgados te permitirá encontrar muchos puntos en común y otros diferentes con tu forma de comer. Suele ser más sencillo detectar conductas inapropiadas en los otros que en uno mismo.

* Mirate antes de abrir la heladera.

Coloca en la heladera una foto o leyenda positiva que te recuerde tu intención de cuidarte.

* Planifica tus comidas.

Comer “lo que había en la heladera” casi siempre es comer lo que engorda. Para prevenir ese momento, escribe lo que vas a comer y asúmelo como un compromiso serio. Puedes hacerlo por la mañana, antes o después de cada comida.

* Escribe lo que evitaste comer durante el día.

Hacé una lista de las “picadas” que lograste evitar y felicítate por ello.

* Pide ayuda.

Pide a tu familia que colabore con tu plan y comenta con ellos la información nutricional que recibes en el grupo o te dan los profesionales. Si notas que tus allegados no se involucran o sabotean tus proyectos, reafirma tus objetivos y sigue adelante con lo que te hace bien.

* Anota.

Registra en forma escrita otras actitudes que te hayan dado resultado.

* Observa tus dificultades.

Repasa las situaciones en que más frecuentemente te salis del plan, anótalas y coméntalas en tu grupo o con tu nutricionista con el fin de buscar una solución práctica.

Cambiar no es fácil, pero es posible.

  1. Tuve problemas digestivos después de un almuerzo de verduras crudas abundante; casi una semana después me recuperé y descendí de 84,400kgs a 82,200 kgs
    Como 4 veces al día basandome en lo aprendido surante los meses que me atendieron personalmente en la propia clínica. hace unos años. Necesito ayuda técnica porque no puedo avanzar. Mil gracias
    Marta

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