Este verano, dígale no al estrés

yapa9ene

Estrategias para disfrutar de unas vacaciones con equilibrio y serenidad. Recargue sus energías para un año saludable.

¿A un paso de salir de vacaciones? Antes de poder comenzar el descanso, llega la inevitable corrida previa: compras, despedidas, trabajo extra, preparativos, averiguaciones, cuestiones de último momento… ¡Estrés!

Cómo evitar el estrés

El estrés opera sobre el sistema nervioso, la piel, los hábitos, los planes de adelgazamiento y la salud en general. Afortunadamente podemos practicar algunas estrategias para ayudarnos a mantener el equilibrio, la energía, la serenidad y una apariencia radiante durante las épocas de estrés:

* Planifique antes.
Prepare con suficiente anticipación una lista de todo lo que debe hacer, luego planifique cómo hacerlo y deje algún tiempo libre para retrasos o distracciones inesperadas.

* No postergue.
Haga lo que pueda lo antes que pueda. Las tareas pendientes quedan en la mente, obstaculizan y producen estrés. Resolverlas crea una sensación de alivio y satisfacción por la tarea cumplida.

* Delegue tareas.
Reparta las tareas domésticas entre todos los miembros de la familia, incluyendo también a los más chicos, con encargues acordes a sus posibilidades. Si durante las vacaciones tiene amigos invitados, pídales que contribuyan con la preparación de la comida y la puesta en orden del espacio del que dispongan. Piense en comidas simples y frescas, que lleven poco tiempo de elaboración y no resulten una carga para nadie. Busque ayuda para las tareas que le resultan poco gratas.

* Sea realista.
Una noción exagerada de lo que se puede hacer en el tiempo disponible suele ser una fuente de estrés excesivo. Elimine tareas o programas que consuman tiempo y que agreguen poca diversión a las vacaciones o que puedan hacerse en otro momento del año.

* Sonría y deje pasar…
Si tiene que ver a esa tía que siempre le dice lo que debe hacer, o a su cuñado que se queja incesantemente, o a la prima que le repite los detalles de cada una de sus enfermedades, ignórelos o tómelos menos en serio. El sentido del humor salva muchas situaciones.

* Establezca prioridades.
Cuando estamos muy ocupados y el tiempo es corto a veces dejamos el cuidado de nosotros mismos para el final. Y sabemos que comer sin pensar en lo que se come, saltear comidas, dejar de hacer ejercicio y dormir poco influye sobre nuestra salud y sobre cómo pasaremos esta temporada de vacaciones.

Viva un descanso reparador

* Duerma lo suficiente. La mayoría de las personas necesitan 8 horas de sueño. Es indispensable para la salud y la belleza de la piel ya que sólo mientras se duerme la piel puede repararse a sí misma. Una caminata antes de irse a dormir lo ayudará a conciliar el sueño.

* Beba mucha agua (entre 8 y 10 vasos diarios). Recuerde que una copa de vino es suficiente para deshidratar la piel.

* Incluya suplementos nutricionales si su médico se lo indica. Suplementos que contengan antioxidantes pueden ser de gran ayuda para retrasar las señales del envejecimiento del rostro y el cuerpo.

* Consuma suficientes proteínas a través de pescado y pollo sin piel.

* Consuma abundantes ensaladas con hojas verde oscuro aliñadas con aceite de oliva y jugo de limón. Estas son ricas en antioxidantes, que ayudan a combatir el estrés en los días recargados de actividades.

* Frutas secas y semillas, ricas en omega-3, son una gran elección. Recuerde que el omega 3 alimenta el cerebro y la piel, manteniendo su agudeza mental mientras asegura una piel sana.

* Olvide el café: aumenta los niveles de hormonas del estrés que perjudican la piel, e interfiere con el sueño si lo bebe en las horas del atardecer o por la noche.

* Evite los excesos de alimentos con azúcar y modere los hidratos de carbono refinados, que elevan el azúcar en sangre, dañan la piel y disminuyen los niveles de energía.

* Haga sesiones de yoga, meditación u otra actividad que lo ayude a lograr momentos de quietud y a reducir los niveles de estrés. Si sufre de acné u otros problemas de piel esto es de gran importancia porque el estrés actúa como disparador.

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