Diez reglas para afrontar conflictos amorosamente

yapa19may

Estas estrategias, tomadas del libro La magia de pensar en grande, de Napoleón Hill, pueden ayudar a mejorar la calidad de las relaciones y de la vida en general. Leelas, medítalas, releelas e incorporalas de a poco.

1. Mantenete fresco cuando otros estén furiosos y pierden la cabeza.

No pierdas el control de tus emociones. No se trata de no demostrar tu molestia, sino de hacerlo con mesura para no arrepentirse después de una acción cometida en un momento de descontrol.

2. Recuerda que cada discusión tiene al menos tres puntos de vista:

el tuyo, el del otro y los de terceros, quienes probablemente estén más cerca de la objetividad. Siendo más versátil y viendo las cosas desde la perspectiva de los demás enriquecerás tu propio punto de vista.

3. Espera a calmarte antes de hablar.

Tené en cuenta que la relación es más importante que la discusión. Dale más relevancia a las personas que a las opiniones.

4. Trata a toda persona con la cual tenga contacto como si fuera un pariente rico

de quien esperas ser incluido en su testamento. Nunca te arrepientas de tratar muy bien a la gente. Es el mejor negocio en todos los sentidos.

5. Busca el lado positivo y agradable

aún en las situaciones más complicadas y dolorosas. Es una disciplina que te ayudará a pasar más fácilmente los momentos difíciles, y a convertir los problemas en oportunidades.

6. Establece el hábito de hacer preguntas y, sobre todo, de escuchar las respuestas.

Pregunta antes de reaccionar. Algunas veces disparamos y después preguntamos. También preguntamos, pero solemos escuchar para contestar y no para tratar de entender.

7. No hagas o digas nada que pueda herir o hacerle daño a otra persona.

Aférrate al proverbio que dice que todo lo que uno haga sera devuelto. La gente no recuerda tanto lo que dices o haces, sino la intención con la que lo haces.

8. Se conciente de la diferencia entre análisis bienintencionado y crítica destructiva.

Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarse o hacer daño.

9. Tene presente que si toleras a los demás ellos también serán pacientes con vos

en los aspectos no muy gratos de tu personalidad.

10. El verdadero líder sabe reconocer sus errores y aceptar responsabilidad.

No olvides que un conflicto bien manejado fortalece la relación y ayuda aprender de las diferencias.

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