Claves para no engordar en vacaciones

yapa25ene

Hábitos que pueden ayudarte a cuidar tu peso durante el tiempo de descanso.

Las vacaciones son un período tan agradable como desafiante para quienes están cuidando su peso. El tiempo libre permite el descanso, relaja y es saludable, pero a algunas personas las predispone a transgredir los límites que se han puesto con la comida durante todo el año. Por eso, un buen desafío es proponerse simplemente mantener el peso actual. Con eso podemos darnos por satisfechos y retomar la intensidad después del verano.

Veamos algunas claves para poner en práctica:

* 1. Coloque a la balanza entre sus aliados.

Pesate antes de iniciar sus vacaciones y continuá haciéndolo con cierta regularidad: puede ser una vez por semana o todos los días a la misma hora, siempre en la misma balanza y con la misma ropa.

* 2. No saltes ninguna comida.

Comer a intervalos regulares sin saltear ninguna comida no sólo provee la energía necesaria para disfrutar de las vacaciones, sino que además favorece el control de la porción de la siguiente comida. La frecuencia de comidas debe ser cada una hora y media como mínimo y tres horas como máximo. El fraccionamiento ayuda a mantener activo el metabolismo, lo cual favorece el descenso de peso.

Recuerda que el desayuno es una de las comidas más importantes del verano. Ayuda a no tentarse con comidas rápidas o golosinas en las horas de playa. Conviene empezar el día con frutas, yogures light y cereales sin azúcar, tostadas con mermelada diet y queso blanco.

* 3. Emplea tu creatividad.

Cuidarse no tiene que ser sinónimo de comida aburrida. Por el contrario, perfectamente se puede hacer una alimentación placentera, además de saludable. La combinación de frutas y hortalizas de distintos colores, alimentos con proteínas (huevo, lácteos descremados, legumbres, pescado, carne magra, pollo sin piel, soja, nueces) y cereales integrales le permitirá encontrar y redescubrir una variedad de sabores.

* 4. Elije bien los hidratos de carbono.

Son la principal fuente de energía en una alimentación equilibrada. Sin embargo, no todos son iguales y de su elección dependerá que se favorezca o no el depósito de grasa en su organismo.

  •  Hidratos de carbono de absorción lenta: Como tienen mayor contenido en fibra, aportan más saciedad. Se hallan en frutas (frescas, secas, deshidratadas y enlatadas), cereales y derivados (en sus versiones integrales), y legumbres. Son los más convenientes.
  •  Hidratos de carbono de absorción rápida: Tienen menor contenido en fibra, producen un incremento rápido de la glucemia y la insulina, y así generan menor saciedad que los de absorción lenta. Están en azúcares, miel, mermeladas, dulces compactos, gaseosas comunes, jugos, papa, batata, golosinas, chocolates. Resultan menos convenientes.
* 5. Tener un “plan B”.

Para esos momentos en que estamos a punto de tirar todo por la borda, arma un “botiquín de emergencia” con alimentos frescos y saludables. Tené a mano ensalada de fruta light enlatada (para vencer la excusa de que le faltan frutas para prepararla), pickles, barritas de cereal, frutas secas, fetas de carne magra, yogur descremado, queso light, etc.

Prof Dr Alberto Cormillot

Poné la balanza de tu lado para lograr tu objetivo.

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