Ocho claves para pedir perdón

yapa29jun

Antes de disculparte pregúntate “¿Qué era lo correcto que debías hacer?¿Lo hiciste?”. Si la respuesta es “no”, ese es el primer paso para pedir perdón del modo apropiado. Al hacerlo:

1. See sincero. La falta de sinceridad es obvia y empeora las cosas.

2. No te apures ni te demores demasiado. Si hubo una discusión acalorada conviene esperar a que los ánimos se hayan calmado. Tomate tiempo para reflexionar y dale tiempo a la persona ofendida a que esté preparada para escuchar. Pero no dejes pasar mucho: será más difícil si el otro estuvo ofendido o disgustado por tu acción durante mucho tiempo antes de que le pidas perdón.

3. No pongas excusas. Si soy yo quien ha cometido el error, eso lo que debo transmitir. No te tomes de “fue por las reglas del lugar” o “vos me hacés poner nervioso”. Es mejor asumir la totalidad de la responsabilidad.
En cambio, sí es bueno explicar al otro qué hay detrás de nuestro error o exabrupto; la explicación mostrará que el conflicto ha sido algo puntual y ha estado originado por algún motivo concreto, y que nuestras intenciones son buenas. Por ejemplo, “sé que no existe justificación, ahora dejame explicarte que estoy pasando un mal momento porque…”, “estaba enojado por una situación previa con otra persona y descargué con vos”.

4. No lo hagas en forma chistosa. Si tu intención es verdadera, muéstrate, no escondas tu sentimiento detrás de una gracia. No es bueno para vos y tal vez la otra persona no llegue a recibir tu deseo de disculpa.

5. Ser concreto y preciso. Evita generalizar. Decir “te pido disculpas si te ofendí” o “lamento si alguien se sintió molesto por lo que dije” sin especificar los motivos ni la persona, no transmite una reflexión ni un arrepentimiento sincero. En cambio, es mejor ser directo: “quería hablar con vos para pedirte disculpas por lo que te dije el otro día sobre…”, “no estuvo bien que yo…”, “me arrepiento de haber hecho…”, “no me gustó haberte generado el trastorno que te causé”. Tal vez te ayude escribir antes lo que vas a decir o enviarlo por escrito.

6. Personaliza. Si te has equivocado con alguien disculpate ante él y no ante terceras personas para que te lo digan. Las palabras “me equivoqué, vos tenías razón” tienen una capacidad enorme para liberar tensiones, invitan al otro a aceptar las disculpas y a reconocer también su parte de error si fuera el caso.

7. ¿Público o privado? Si la discusión o el conflicto ha tenido testigos o se ha realizado en público, las disculpas también deberían presentarse en ese ámbito. Por ejemplo, si ha sido en una reunión de trabajo, aprovecha el comienzo de la siguiente reunión: “antes de iniciar quisiera disculparme con… por mi actitud del otro día… por haberte respondido de mal modo…”.
En cambio, si el hecho ha sido privado, la disculpa también deberá serlo. Sería mejor personalmente que por mensaje o teléfono, aunque es mejor recurrir a una de estas dos vías antes que dejar pasar largo tiempo.

8. Corrige o compensa. La disculpa real se cierra con una promesa de cambio de actitud, una solución al problema que usted haya generado o una compensación por el daño ocasionado: “no pasará de nuevo”, “te ofrezco rehacer yo el trabajo que te perdí”, “¿de qué manera puedo compensarte?”.

¿No hiciste lo correcto y eso te pesa? Reconocelo y ofrezce tus disculpas lo antes posible y de la mejor manera.

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